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El genoma de un pez asexual explica su éxito evolutivo

El genoma del pez Amazon molly (Poecilia Formosa), una de las escasas especies de vertebrados con reproducción asexual, revela una salud inusualmente buena, según un estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution. El hallazgo ha sido inesperado ya que se consideraba que este tipo de reproducción contribuía al deterioro de los genes.

Amazon molly presenta pocas mutaciones dañinas, bajos niveles de decadencia genética y una variabilidad única en constante evolución

El Poecilia Formosa es un pez de agua fría y fue la primera especie asexual de vertebrados descubierta en 1932. La población está compuesta exclusivamente por hembras, por ello se la conoce comúnmente como Amazon molly, en referencia a las ‘amazonas’: el grupo guerrero de la mitología clásica formado exclusivamente por mujeres.

Los investigadores, entre los que se encuentran Raquel García Pérez y Tomás Marqués Bonet del Instituto de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra, han secuenciado por primera vez el genoma de esta especie, que ha revelado resultados sorprendentes y contrarios a lo esperado.

“Poecilia Formosa presenta pocas mutaciones dañinas, bajos niveles de decadencia genética y una variabilidad única en constante evolución, en particular en genes relacionados con el sistema inmune” explica a Sinc García Pérez. “Estas características podrían explicar el éxito evolutivo del Amazon molly”, concluye.

Ante la inexistencia de individuos macho, todas sus crías contribuyen al crecimiento de la población. Esto origina una tasa de reproducción que supone el doble de lo habitual. En esta especie todas las hembras se “clonan” a sí mismas con la ayuda de machos de especies sexualmente afines y utilizan el  esperma de estos últimos para desencadenar el desarrollo embrionario por ginogénesis –activación de los óvulos mediante la penetración de un espermatozoide que no llega a fecundar–.

Los vertebrados asexuales son muy poco comunes, tan solo se conocen unas 50 especies de peces, anfibios y reptiles con este tipo de reproducción. Según sostienen las teorías evolutivas, este hecho los condena a una rápida desaparición ya que presentan una paradoja biológica: la reproducción asexual conlleva multitud de desventajas.

Trinquete de Muller y la hipótesis de la Reina Roja

En primer lugar y según el trinquete de Muller, si un organismo presenta mutaciones perjudiciales, estas no podrán ser eliminadas sin meiosis –proceso de reproducción celular–, por lo que su acumulación contribuirá a la decadencia del genoma e incluso a la posible extinción de la especie.

Su genoma podría evitar el destino del resto de seres de reproducción asexual: la extinción

Por otro lado, la hipótesis de la Reina Roja mantiene que la ausencia de meiosis y formación de nuevos genotipos en el cigoto, hace que los organismos de reproducción asexual carezcan de diversidad genética, importante para la adaptación a nuevas condiciones en el entorno, tanto físicas como biológicas.

“Nuestros resultados sugieren que los organismos asexuales no son poco frecuentes debido a las citadas desventajas, sino a la dificultad de crear combinaciones genómicas que circunvalen el proceso de meiosis exitosamente y generen un genoma funcional”, plantea García Pérez. “Este parece haber sido el caso del Amazon molly, cuyo éxito evolutivo y ecológico es destacable”, finaliza la investigadora.

Los autores discuten ahora si la combinación de diversidad genética y amplias defensas inmunes podría hacer que el Amazon molly escapara del destino previsto para los organismos asexuales: la extinción.

Un pulso global para cerrar la brecha de género en ciencia y tecnología

El 11 de febrero es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con el que se busca visibilizar el trabajo de las mujeres en este ámbito y fomentar la cultura científica entre las jóvenes. Organizaciones profesionales, fabricantes de juguetes y hasta Barrio Sésamo trabajan para que el viejo estereotipo del físico despistado o el ingeniero excéntrico deje paso a nuevos modelos femeninos.

Si metiéramos a todos los estudiantes universitarios de España en una misma clase, más de la mitad serían mujeres, según los datos de la OCDE, pero los porcentajes cambian si analizamos cada especialidad. En ciencias, matemáticas e informática las estudiantes representan el 30%, mientras que en ingeniería son el 23%. Estas disciplinas, reunidas bajo el acrónimo STEM, muestran una brecha de género que profesionales, profesores e investigadores luchan por romper.

Según la octava Encuesta de Percepción Social de la Ciencia que lleva a cabo la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), el interés de las mujeres por estos temas ha crecido en los últimos años, pero sigue por debajo del de los hombres. Un buen número de iniciativas, nacionales e internacionales, buscan cambiar el panorama. Hay buenas razones. Una de ellas es que la ausencia de investigadoras repercute sobre la calidad de la ciencia, como se describía en un estudio publicado recientemente en Nature Human Behaviour.

A los seis años, las niñas se vuelven menos propensas a asociar la brillantez con su propio género

Cada 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, promovido por la ONU. Sus objetivos son poner fin a los prejuicios, aumentar la inversión en educación y mejorar las perspectivas profesionales de las investigadoras. Porque los sesgos comienzan en el colegio, alimentados por viejos clichés. Un estudio de las universidades de Nueva York, Illinois y Princeton publicado en Science en 2017 llegaba a la conclusión de que una edad tan temprana como los seis años, las niñas se vuelven menos propensas a asociar la brillantez con su propio sexo y tienden a rehuir las actividades catalogadas para niños ‘muy inteligentes’.

Esos mismos sesgos llegan hasta los laboratorios, donde las mujeres reciben menor financiación, tal y como mostró un estudio holandés publicado en PNAS en 2015. También trabajan bajo un techo de cristal que les dificulta alcanzar puestos altos en la jerarquía: las investigadoras representan un 39% de las científicas españolas, pero solo hay tres rectoras. El nombramiento de la química Rosa Menéndez como nueva directora del CSIC hace unos meses es un ejemplo de cómo se intenta cambiar esta situación.

Más de mil eventos por el 11 de febrero

España celebra este día con más de mil eventos repartidos durante todo el mes y coordinados por la plataforma 11 de febrero, un altavoz de las actividades que se pueden hacer estos días. La investigadora de la Universidad de Oviedo Teresa Valdés es una de las caras tras este proyecto que, según explica a Sinc, surgió de la polémica desatada por el Premio Nobel de Medicina Tim Hunt al decir que las mujeres en el laboratorio son un problema. “Te enamoras y luego lloran si las criticas”, aseguró en unas declaraciones que le costaron el puesto en 2015.

Sin roles femeninos es muy difícil que a las niñas les resulte atractiva la ciencia”, dicen desde la plataforma 11 de febrero

Sus desafortunadas palabras fueron el detonante de una campaña en Twitter para hablar de mujeres relevantes en las disciplinas STEM. Al año siguiente nacía 11 de febrero. “Fundamos la plataforma para recopilar información sobre científicas y su situación”, comenta Valdés.

La investigadora intenta resumir las miles de actividades que contiene la plataforma, orientadas a todos los niveles, desde colegios y librerías a museos y centros de investigación. Charlas, cuentacuentos, juegos de preguntas y respuestas, concursos de vídeos, encuentros con científicas, escaparates temáticos en librerías, tertulias, talleres tecnológicos… son solo unas pocas de las incontables iniciativas que encontramos en su web.

“La progresión no se está produciendo al ritmo que debería y si no se ven roles femeninos es muy difícil que a las niñas les resulte atractiva la ciencia”, lamenta Valdés. “Y eso que la sociedad española es madura y considera que científicos y científicas estamos al mismo nivel”.

La iniciativa europea Hypatia ofrece materiales para crear debates, por ejemplo: ¿si las mujeres liderasen la ciencia, la crisis económica se resolvería antes? En la imagen, uno de esos debates en el Museo NEMO de Ámsterdam.

Hypatia: recursos para cuestionar estereotipos

En Europa encontramos propuestas como Hypatia, un proyecto coordinado por NEMO, el museo de ciencias de Ámsterdam (Países Bajos) y que cuenta con la participación de 15 países, incluido España.

“El objetivo es crear actividades relacionadas con el género muy sencillas que cualquier entidad, como colegios, museos, centros de investigación y empresas, pueda descargar y hacer”, explica la responsable del proyecto en nuestro país, Sonia Garcinuño, del Área de Investigación y Conocimiento de la Fundación “la Caixa”. Ya sea con juegos de cartas o tomando café con científicas, la idea es que los jóvenes de entre 13 y 18 años vean que “todavía tenemos estereotipos aunque no lo creamos. No hay que pensar que una chica va a estar mejor en biología que en una ingeniería”.

¿Dónde están las ingenieras?

Es justo en campos como la ingeniería donde la brecha de género es mayor. Tanto que, lejos de cerrarse, parece abrirse todavía más. La escasez de ingenieras ha llevado a la Real Academia de Ingeniería a desarrollar el proyecto Mujer e Ingeniera, con talleres en colegios y un programa de mentoras en el que las jóvenes graduadas reciben consejo de ingenieras con experiencia.

No ayuda la imagen de científico excéntrico como Einstein o Sheldon Cooper

Centrado en la informática, Technovation Challenge es un concurso internacional para que las niñas aprendan a programar. Desde 2015 ha visitado Barcelona y Madrid y, en la última edición, 55 niñas aragonesas de entre 10 y 18 años han empezado a desarrollar apps para móviles que ayuden a solucionar problemas como el bullying y los accidentes de tráfico. Las finalistas viajarán a Silicon Valley (California, EE UU).

¿Por qué las carreras de Biología y Farmacia están llenas de mujeres pero las ingenierías no? Garcinuño considera que “no hay una oferta inclusiva en género porque están hechas a la antigua usanza” y critica que todavía se venda la imagen de científico excéntrico como Einstein o Sheldon Cooper de The Big Bang Theory.

Barrio Sésamo también se suma

Las marionetas de Barrio Sésamo se han unido a la lucha. En una sección del programa llamada ‘Little Adventures’ los personajes Abby y Lola aprenden de ciencia junto a los espectadores, en muchas ocasiones de boca de científicas de carne y hueso.

Science Grrl, o cómo crear modelos femeninos

Ese es uno de los muchos puntos contra los que lucha la iniciativa británica Science Grrl, que también nació de una polémica: el vídeo de la campaña europea para fomentar la ciencia entre las mujeres —que en España fue criticado bajo el hashtag #CientíficasConTacones—. Hoy, la organización desarrolla actividades por todo el país relacionadas con el papel de las mujeres en ciencia y tecnología.

“La visita de una científica a clase no cambiará nada si mantenemos los clichés en la elección de juguetes y libros”

“Las STEM tienen la imagen de ser cosa de chicos, sobre todo física, ingeniería, matemáticas y ciencias de la computación”, dice una de las responsables de Science Grrl, Heather Williams. Por eso considera que es en casa y en los colegios donde deben empezar a cambiar las cosas: “Los modelos son importantes, pero la visita de una científica a clase no cambiará nada si educadores y padres mantienen los estereotipos de género en la elección de juguetes y libros”.

En Wikipedia, prensa y libros de texto

La brecha de género va más allá de colegios y laboratorios y los grandes proyectos europeos y las actividades organizadas alrededor del 11 de febrero no son la única forma de limarla. La propia Wikipedia ha sido criticada porque solo el 16% son editoras y el número de artículos destinados a mujeres relevantes, STEM incluido, es menor. Por eso la creadora de la Wikiesfera, Patricia Horrillo, organiza ‘editatonas’ con el objetivo de aumentar su número.

Otro lugar donde las investigadoras abundan por su ausencia es en artículos de prensa, conferencias y comités. Para solucionarlo, una comunidad estadounidense formada por más de 20.000 mujeres STEM de un centenar de países, 500 women scientists, ha desarrollado una herramienta para ‘buscar’ científicas’ expertas en cualquier campo.

Es un problema del que Valdés es consciente. “Aparecemos poco en los medios de comunicación, en los libros de texto y materiales didácticos. Si conseguimos que las científicas cuenten su trabajo y la sociedad nos vea, ‘cantará’ mucho si luego no nos citan”.

Muñecas basadas en mujeres reales frente a ciencia ‘rosa’

Algunos fabricantes de juguetes también aportan su granito de arena, con más o menos éxito. Lego lanzó una colección de figuras de científicas de la NASA que fue muy bien recibida. A finales del año pasado, la agencia aeroespacial lanzaba su propia muñeca astronauta.

Esta es Luciana Vega, la muñeca astronauta de la Nasa. / American Girl

En ocasiones los intentos por acercar la ciencia a las niñas son recibidos con escepticismo. Es lo que sucedió con una línea de juguetes de Famosa, lanzada al abrigo de la serie ‘Proyecto MC2’, y compuesta por productos de “maquillaje científico” y “peluquería científica”.

Juguetes que ‘feminizan’ las ciencias, como kits de maquillaje científico, crean barreras en vez de romperlas, según Science Grrls

“Las iniciativas que intentan hacer las STEM más femeninas, o que están dirigidas específicamente a chicas pueden tener éxito a la hora de atraerlas”, considera Williams. “Sin embargo, corren el riesgo de dar el mensaje de que las niñas necesitan que las STEM se hagan femeninas para que las entiendan o que necesitan un tratamiento especial para participar. En otras palabras: que no es un territorio que ya tienen derecho a habitar. Esto no ayuda y puede crear barreras”, matiza. En su opinión, hay que anclar las STEM a una “realidad accesible” contando las historias de mujeres reales que estudian estos campos.

Pero los estereotipos no son los únicos que alimentan la brecha de género. Garcinuño culpa también a la ausencia de “una conciliación real en España”, un problema al que la Royal Society (Reino Unido) también ha dedicado una iniciativa para visibilizar cómo es eso de ser científico y padre o madre al mismo tiempo.  Valdés va un paso más allá: “Cuando hay muchos fondos en investigación, las mujeres prosperan a la misma velocidad que los hombres”.

Fuente: Agencia SINC

“Los nuevos sensores-tirita son una revolución como el paso del teléfono analógico al smartphone”

Eva Rodríguez Nieto Un equipo de científicos ha estado probando una nueva generación de sensores marinos en el Oceanografic de Valencia: los ‘sensores-tirita’. Su ideólogo, el investigador español Carlos Duarte, dirige este proyecto desde la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá (Arabia Saudí). Los nuevos dispositivos siguen el movimiento y el estado fisiológico de los animales a través de sus niveles de hormonas y también podrán ser utilizados para el rescate de barcos hundidos o en usos recreativos como el buceo.

La oceanografía moderna comenzó a finales del siglo XIX con la expedición del buque Challenger, la primera gran campaña a escala mundial. Hasta hace poco más de treinta años, se recorría el océano con barcos para observar ciertos lugares al azar, en una cuadrícula imaginaria, estudiar el comportamiento del medio marino y tomar muestras.

El desarrollo de sensores para seguir a los animales que habitan los océanos es reciente y no ha progresado al ritmo de otras tecnologías, como nuestros teléfonos móviles. Hasta ahora, los dispositivos de seguimiento de especies oceánicas eran muy aparatosos y pesados. Una nueva generación de sensores milimétricos, indoloros para el portador, biodegradables, baratos y capaces de tomar datos, analizarlos y transmitir los resultados en tiempo real está a punto de ver la luz. Su artífice es el investigador Carlos Duarte, que lidera un equipo internacional de científicos de cuatro continentes.

“Hemos reducido el tamaño de los sensores marinos casi cien veces”

¿Cuáles son las características de estos nuevos sensores que los diferencian de los anteriores?

En el proyecto Océano 2.0, que es en el que estamos trabajando, hemos desarrollado una nueva generación de sensores, que no existían hasta ahora, porque pueden seguir el movimiento y el estado fisiológico de los animales a través de sus niveles de hormonas. Hemos reducido el tamaño casi por cien veces comparados con sus predecesores. Incluso los podríamos disminuir más, pero como estamos en período de pruebas usamos unos un poco más grandes de lo que será su estado final, para poderlos manipular fácilmente.

¿Tendrán otras aplicaciones además de la investigación de especies?

Vamos a desarrollar aplicaciones con recorrido en muchos campos, desde la búsqueda y rescate en el océano de barcos hundidos o aviones que han caído en el mar, hasta la monitorización de salidas de aguas en plantas de tratamiento, o incluso para cursos deportivos que quieren tener datos o  adquirir imágenes durante sus buceos y descargarlas de forma automática. En el campo de los sensores marinos es una revolución, como dar un salto del teléfono analógico al smartphone. Todos los ámbitos industriales de la actividad humana en los que son necesarios datos sobre este medio se podrán beneficiar de esta tecnología.

“Nos decidimos por el Oceanografic por las instalaciones y por su personal de investigación”

¿En qué consisten las pruebas de esta semana en el Oceanografic de Valencia?

Hasta ahora hemos desarrollado estos sensores en laboratorios y los hemos hecho ensayos en modelos muy sencillos en pequeños acuarios. Es la primera vez que los probamos en animales de gran tamaño, con tanques grandes y profundidades de hasta 15 metros. No solo las instalaciones son las más apropiadas del mundo –buscamos en EE UU, Japón y Europa–. Nos decidimos por el Oceanografic por las instalaciones y por su personal de investigación. Estamos trabajando con su personal científico y con veterinarios para probar los sensores en el mayor número de especies posibles, desde delfines y tortugas hasta langostas y tiburones.

¿Qué equipo se ha desplazado hasta Valencia?

Estamos aquí un grupo de 22 investigadores, de cuatro continentes, para un proyecto que lidero desde la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá de Arabia Saudita, que es donde soy director del Centro de Investigación del Mar Rojo.

Carlos Duarte esta semana en el Oceanografic de Valencia / Oceanografic

¿Qué datos recogerán estos sensores una vez que se incorporen al mar?

Registran el movimiento de los animales y su posición, independientemente de que emerjan para respirar o no. Hasta ahora solo se podía seguir a animales que salían a la superficie. Además, registran parámetros fundamentales de la calidad del medio marino. La idea es asociarnos con los animales y entender el océano de la forma que ellos lo perciben, en vez de recorrerlo al azar, tomando muestras donde nos parece a nosotros.

¿Cómo se adaptan al cuerpo de los animales?

Algunos son pequeñas películas imprimibles, como si fueran tiritas que se pueden ajustar a la piel. Tienen la ventaja de que durante el desarrollo de los animales crecen con ellos.

¿Es una tecnología costosa?

Estos sensores nos permiten, con una fracción de cerca de 10.000 veces menos del coste unitario que tenemos ahora, obtener información a nivel global sobre el estado de los océanos y de los animales que se mueven en ellos.

¿Qué problemas tenían los sensores marinos anteriores?

La transmisión de datos se hacía solo por satélite y la posición de los animales a través del GPS. Este sistema solo funciona cuando los animales están en superficie y solo se transmiten los de la misma forma. Por ejemplo, con tiburones o tortugas era muy difícil recuperar los datos. Nuestra aproximación es radicalmente distinta. Obtenemos los datos en tiempo real y se transmiten en una cadena de antenas. No solo son nuevos los sensores de adquisición de datos, sino también el concepto de procesar y transmitir esa información de forma submarina.

 “La idea es asociarnos con los animales y entender el océano de la forma que ellos lo perciben”

También tienen un equipo de Big Data con participación española…

Hay tres equipos en el proyecto en este campo. En España son investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la Universidad de las Islas Baleares, que no están esta semana aquí. Este año publicamos los primeros artículos en los que utilizamos Big Data, con metodología que se había usado para analizar datos de movimientos humanos a partir de telefonía móvil. Lo habitual era trabajar con un solo con animal al que se le había puesto una marca y se analizaba en detalle su movimiento. Ahora, estamos analizando el movimiento coordinado de centenares de animales moviéndose en toda la cuenca oceánica a la vez.

¿En qué océanos han hecho este seguimiento?

Los datos que hemos publicado son del Pacífico y de la Antártida en elefantes marinos. Tenemos también un nuevo desarrollo en el que hemos establecido parámetros básicos de movimiento de todas las especies marinas, desde aves a tortugas y pingüinos, hasta grandes ballenas.

¿Qué podremos conocer sobre esas especies a partir de estos resultados?

Podremos detectar los niveles de estrés de los animales asociados, por ejemplo, a prospecciones de sísmica, de geosísmica del océano, ejercicios de guerra en el océano o a grandes rutas de navegación, así como impactos de vertidos de petróleo. El objetivo será ver la respuesta de los animales marinos a todo el conjunto de estreses que operan sobre el océano.

¿También aportará datos sobre el impacto del calentamiento global en los océanos?

El cambio climático opera a una escala diferente de tiempo, tendríamos que analizar las reacciones a escala, no de minutos, días o meses, sino de muchos años. Hacen falta series de al menos veinte años para extraer señales que se puedan relacionar con este fenómeno. Pero sí podemos evaluar cómo reaccionan en episodios como olas de calor en el océano.

Una tortuga del Oceanografic de Valencia con uno de los sensores marinos.

Zhong Zhong y Hua Hua, los primeros monos clonados con la misma técnica que la oveja Dolly

En el Instituto de Neurociencia de la Academia China de Ciencias, en Shanghái, han nacido los primeros primates clónicos mediante transferencia nuclear de células somáticas, el mismo método que se usó para crear la oveja Dolly hace más de veinte años.

Se trata de dos macacos de cola larga genéticamente idénticos, a los que los investigadores han bautizado como Zhong Zhong y Hua Hua, por el adjetivo chino ‘zhonghua’, que significa pueblo o nación china. Nacieron, respectivamente, hace ocho y seis semanas.

Según sus creadores, se abre la posibilidad de investigar con poblaciones personalizables a la carta de monos genéticamente iguales

Este nuevo hito en clonación se presenta esta semana en la revista Cell y, según los autores, convierte en realidad la posibilidad de investigar con poblaciones personalizables a la carta de monos genéticamente iguales.

“Hay muchas preguntas sobre la biología de los primates que se pueden estudiar con este nuevo modelo”, destaca Qiang Sun, coautor y director del centro de investigación de primates no humanos del Instituto de Neurociencia chino.

“Puedes producir monos clónicos con el mismo background genético, excepto el gen que hayas manipulado –continúa Sun–. Así se generarán modelos reales para analizar no solo enfermedades cerebrales con una base genética, sino también otras como las del sistema inmunológico, los trastornos metabólicos o el cáncer, permitiéndonos probar la eficacia de los medicamentos en estas condiciones antes de su uso clínico”.

Zhong Zhong y Hua Hua no son los primeros clones de primates. El honor lo ostenta Tetra, un mono rhesus nacido en 1999 a través de un método de clonación más simple llamado división del embrión. Así es como surgen los gemelos de forma natural, pero con esta técnica solo se pueden generar hasta cuatro descendientes a la vez.

Sin embargo, Zhong Zhong y Hua Hua son el producto de la transferencia nuclear de células somáticas (SCNT, por sus siglas en inglés), en la que los investigadores extraen el núcleo de un óvulo y lo reemplazan por otro capturado de células corporales diferenciadas. Este óvulo manipulado se convierte luego en un clon del individuo que haya donado el núcleo de sustitución.

La ayuda de moduladores epigenéticos

Los núcleos diferenciados de células de mono, en comparación con los de otros mamíferos como ratones o vacas, han demostrado ser muy resistentes a la SCNT. Sun y sus colegas lo consiguieron gracias, sobre todo, a la introducción después de la transferencia nuclear de una serie de moduladores epigenéticos, encargados de activar o desactivar los genes que inhiben el desarrollo embrionario.

 También se usaron células de donante adulto, pero los clones resultantes vivieron solo unas pocas horas después del nacimiento

Los científicos encontraron que su tasa de éxito aumentaba cuando transferían núcleos tomados de un tipo de  células fetales diferenciadas, como los fibroblastos, un tipo de célula del tejido conectivo. Zhong Zhong y Hua Hua son clones de los mismos fibroblastos fetales de macaco.

Durante los experimentos también se usaron células de donante adulto, pero los clones resultantes vivieron solo unas pocas horas después del nacimiento. “Probamos varios métodos diferentes, pero solo uno funcionó”, dice Sun, quien reconoce que hubo muchos fallos antes de encontrar la fórmula adecuada para clonar un mono.

El primer autor del estudio, Zhen Liu, un becario posdoctoral, pasó tres años practicando y optimizando la técnica SCNT. Probó varios métodos para eliminar de forma rápida y precisa los materiales nucleares del óvulo y facilitar la fusión del núcleo donante. Con la ayuda de los moduladores epigenéticos, que reactivaban los genes suprimidos en el núcleo diferenciado, logró tasas mucho más altas de desarrollo embrionario y embarazos subrogados en las monas de acogida.

“El procedimiento SCNT es bastante delicado, por lo que cuanto más rápido lo hagas, menos daño tendrá el óvulo, y el doctor Liu tiene un talento natural para hacer esto”, señala Mu-ming Poo, coautor del estudio y director del Instituto de Neurociencia. “Se requiere mucha práctica. No todos pueden realizar el proceso de enucleación y fusión celular de forma rápida y precisa, y probablemente la optimización del procedimiento de transferencia nos haya ayudado enormemente a lograr este éxito”.

Consolidar la técnica y la ética

Los científicos chinos continuarán mejorando la técnica, además de hacer un seguimiento del desarrollo físico e intelectual de Zhong Zhong y Hua Hua. De momento estos ‘bebés’ clónicos se alimentan con biberón y crecen normalmente, como otros monos de su edad. En los próximos meses se espera que nazcan más de estos macacos.

Según el equipo, su laboratorio sigue estrictas pautas internacionales para la investigación de los animales, de acuerdo con lo establecido por los Institutos Nacionales de Salud de EE UU. Aun así, Sun y Poo animan a la comunidad científica a debatir sobre las prácticas que deberían o no ser aceptables cuando se trata de la clonación de primates no humanos: “Somos muy conscientes de que la futura investigación con primates no humanos en cualquier lugar del mundo depende de que los científicos sigan normas éticas muy estrictas”.

Fuente: Agencia SINC

Investigadores de la ULE estudian el ADN de las plantas para mejorar su identificación

Ahmed M.M. Elkordy, doctor en Biología por la South Valley University Sohag (Egipto), ha concluido recientemente una estancia de tres meses en la Universidad de León (ULE), a la que llegó gracias a una ayuda concedida por el Campus de Excelencia Triangular E3 ‘Los horizontes del hombre’, (formado por las universidades de León, Burgos y Valladolid), en la que ha estado integrado en el grupo de investigación Taxonomía y conservación de la Biodiversidad (TaCoBi) que coordina la doctora Carmen Acedo Casado.

Ahmed Elkordy, segundo por la izda. y varios integrantes del grupo de investigación TaCoBi de la ULE.

Las ayudas del Campus de Excelencia E3 fueron convocadas con el propósito de estimular la incorporación temporal de docentes, investigadores o profesionales de prestigio, y han permitido el desarrollo de interesantes intercambios de experiencias e ideas con profesores de diversas universidades extranjeras.

En el caso del profesor Elkordy, en el tiempo que ha permanecido en la ULE ha desarrollado un proyecto científico con dos objetivos principales. El primero se ha enmarcado en las actividades de transferencia de investigación que el grupo TaCoBi ha realizado para empresas del sector relacionado con el control de calidad de especies medicinales. Se trata de ayudar a resolver un problema de sanidad pública presente no solo en Egipto sino también en otros muchos otros países, que deriva del uso de las plantas medicinales incorrectamente identificadas, lo que está provocando una creciente preocupación mundial.

El segundo ha consistido en la puesta en marcha de un proyecto para la generación de conocimiento en la familia de los cereales.

Plantas medicinales y código de barras de ADN

Mediante la técnica del código de barras, y estudiando regiones cortas del ADN, se ha trabajado en la detección de las diferencias que existen entre especies próximas, en lo que constituye una herramienta de gran utilidad, ya que aborda la identificación y también el control de calidad de las muestras.

Desde el grupo TaCoBi se explica que “se requiere la selección previa de la mejor combinación de al menos dos marcadores adecuados para varias especies medicinales pertenecientes a familias diferentes (Ejem.: Caryophyllaceae, Lamiaceae, Primulaceae, Rosaceae, Solanaceae, etc.), y mediante la aplicación de los avances sobre código de barras de ADN se contribuye a una mayor seguridad y eficacia de las especies medicinales”.

Hay que destacar que todas las especies objeto de estudio son de importancia considerable en el campo de la salud humana y de amplio uso en Egipto.

El sistema podrá usarse a partir de ahora para garantizar la identidad de las especies, tanto en empresas de herboristería tradicional como para el control de calidad de las especies medicinales empleadas a mayor escala. Además, servirá de solución a los problemas de falsificaciones, e incluso a los problemas de salud derivados de ellas, mejorando de esta forma la calidad de vida de los usuarios.

“Los avances en el estudio del ADN de las plantas son extremadamente útiles para numerosas aplicaciones, -explican desde el Grupo de Investigación TaCoBi- no solo en la identificación de materiales comercializados, sino otras tales como análisis forenses ecológicos, identificación de identificaciones donde hay escasez de conocimientos taxonómicos disponibles e incluso en el descubrimiento de nuevas especies en algunos grupos de plantas”. Todo ello a pesar de que existen grandes desafíos y aún son importantes las dificultades en el uso del código de barras en las plantas. “Por ejemplo, -se señala-, el éxito de la discriminación entre especies de plantas es menor que el encontrado en muchos grupos de animales como peces, pájaros y mariposas”.

Diversidad y filogenia de gramíneas en Egipto

El segundo objetivo de la estancia de Ahmed Elkordy en la ULE ha sido la cooperación en la puesta en marcha de otro proyecto centrado en la generación de conocimiento en la familia de los cereales, las plantas de mayor interés económico y social a nivel global.

Este trabajo pretende cubrir uno de los vacíos existentes en el conocimiento de esta familia en Egipto, por el interés que los parientes silvestres de las plantas domesticadas han despertado en la última década, ya que el potencial económico de los cereales de la familia de las gramíneas es muy alto.

Hay que pensar que, tal y como se señala, “pueden contribuir a incrementar el acceso y conservación de la biodiversidad, y a satisfacer las demandas futuras de la población humana en crecimiento para, por ejemplo, producir más alimentos de calidad en las actuales condiciones cambiantes, mediante agricultura sostenible”.

Es de destacar la resistencia a la sequía, uno de los principales problemas ecológicos en el mundo actual, de las especies que viven en Egipto. Se sabe que este problema ecológico pone en riesgo también a especies silvestres de gramíneas, puesto que avanza más rápidamente que la capacidad de adaptación ecológica de las especies a estos cambios.

Los resultados de la colaboración de Ahmed Elkordy y el grupo de investigación TaCoBi de la ULE van a contribuir sin duda a un mejor conocimiento del comportamiento de este grupo de plantas, y en particular a conocer el reservorio de características que les permiten desarrollarse en condiciones adversas, lo que puede contribuir a la mejora de plantas de interés económico.

Hay que señalar finalmente que Elkordy también ha participado en actividades docentes relacionadas con el Máster Universitario de Estudios Avanzados en Flora y Fauna, en beneficio de la formación de los alumnos de la Universidad de León.

Félix Llamas García, la vicerrectora de Investigación de la ULE Ana Isabel Álvarez, Ahmed Elkordy y Carmen Acedo.

Diez avances científicos de 2017 que han cambiado el mundo

Como cada año, la revista Science ha elegido los descubrimientos y novedades más importantes en ciencia de los últimos doce meses. La detección de ondas gravitacionales y radiación por la fusión de dos estrellas encabeza la lista de 2017, donde también figura una nueva especie de orangután, la criomicroscopía electrónica, los avances en la edición genómica y la lucha contra el cáncer, así como un diminuto detector de neutrinos y los primeros fósiles de Homo sapiens.

El retrato completo de una colisión estelar

La primera detección de ondas gravitacionales por parte del observatorio LIGO (EE UU) ya fue el gran descubrimiento de 2016 para la revista Science, y este año esas ondulaciones del espacio-tiempo vuelven a encabezar el ranking, aunque en esta ocasión no proceden de la fusión de dos agujeros negros, sino de dos estrellas de neutrones.

Además, esa colisión estelar ocurrida a 130 millones de años luz en la galaxia NGC4993, desencadenó una explosión colosal que siguieron de cerca cientos de astrónomos en todo el mundo en todas las longitudes de onda de la luz, desde los rayos gamma hasta las ondas de radio. Esto complementó los registros de ondas gravitacionales captadas por los dos detectores de LIGO y el interferómetro europeo Virgo.

Un total de 3.674 investigadores de 953 instituciones, incluyendo varias españolas, colaboraron en el artículo que explicó los detalles y consecuencias de este evento, seguramente el que generará más estudios en la historia de la astronomía.

Una nueva especie de gran simio

Ejemplar de Pongo tapanuliensis / Andrew Walmsley

Hacía casi 90 años que no se describía una nueva especie de la familia Hominidae, la de los grandes simios a la que pertenecemos, pero en noviembre de 2017 se anunció la llegada de un nuevo miembro. Se trata de la tercera especie de orangután: Pongo tapanuliensis, nombre que hace referencia al distrito indonesio de Tapanuli, en la isla de Sumatra, donde ha sido descubierta.

La identificación de P. tapanuliensis se ha basado en datos anatómicos, ecológicos y, sobre todo, genómicos. La comparación de su ADN con el de la otras dos especies de orangután sugiere que hace unos 674.000 años la especie de Borneo divergió de la de Sumatra, y esta, a su vez, se separó en dos, posiblemente por erupciones volcánicas posteriores que se interpusieron en medio.

La nueva especie de orangután habita en una superficie de 1.100 km2 en los bosques de Batang Toru, donde solo quedan unos 800 individuos. Constituye la población de grandes simios en mayor peligro de extinción. De hecho, podríamos ser testigos de su descubrimiento y extinción en la escala de una vida humana. La deforestación, la caza, una carretera que divide su territorio y el proyecto de una central hidroeléctrica amenazan su supervivencia.

Fotografiar la vida a escala atómica

Evolución de la resolución de una biomolécula desde antes de 2013 a la actualidad. / Martin Högbom/The Royal Swedish Academy of Sciences

Los científicos que desarrollaron la criomicroscopía electrónica (cryo-EM), una técnica que permite congelar y visualizar biomoléculas en plena actividad, han recibido el Premio Nobel de Química 2017. Pero, además, este año se ha mejorado su intrumentación, el software de procesamiento de imágenes y sus estándares de calidad hasta convertir la cryo-EM en otro de los avances anuales para Science.

Con esta técnica se pueden ver las bioestructuras con una resolución casi atómica, lo que facilita analizar mucho mejor multitud de observaciones bioquímicas y genéticas. En 2017, por ejemplo, ha ofrecido una nueva visión de los espliceosomas –moléculas clave para procesar el ARN–, de las proteínas que remodelan las membranas celulares y de las enzimas que reparan el ADN, así como detalles del sistema CRISPR de corta y pega genético.

También se ha conseguido visualizar en alta resolución los agregados moleculares que se acumulan en lo cerebros de pacientes con Alzehimer y los asociados a otras enfermedades, como la de Huntington.

El despegue de los ‘preprints’ en biología

Los físicos llevan décadas compartiendo on line sus prepublicaciones o preprints antes de que aparezcan en las revistas revisadas por pares. En 2017 los biólogos han seguido su ejemplo y muchos se han decidido a publicar artículos previos para promover su discusión y acelerar la transmisión del conocimiento.

Hace cuatro años se lanzó el servidor de preimpresión gratuito de biología, bioRxiv, con unos pocos documentos de biología computacional, pero hoy ya abarca multitud de estudios experimentales, desde la microbiología hasta la biología celular y la neurociencia. La Iniciativa Chan Zuckerberg ha anunciado su apoyo a bioRxiv, y diversas organizaciones de EE UU y Reino Unido también han apostado por este tipo de iniciativas.

De momento las 1500 preimpresiones publicadas cada mes en BioRxiv y otros servidores representan solo el 1,5% de los aproximadamente 100.000 nuevos documentos agregados a PubMed, la base de datos de resúmenes biológicos, pero pocos dudan de que se ha iniciado un gran cambio cultural en la comunicación de las ciencias biológicas.

Los biólogos se lanzan a la publicación de preprints. / Science/Davide Bonazzi/Salzman Art

Edición de una letra del ADN y el ARN

Unos 35.000 fallos genéticos relacionados con enfermedades humanas se deben al cambio de una sola base del ADN en un punto concreto del genoma. Este año 2017 se han anunciado importantes mejoras en una técnica incipiente llamada edición de bases, que corrige mutaciones puntuales tanto en el ADN como en el ARN.

El ADN ya se puede editar letra a letra. / Science/Shaury Nash

El químico David Liu, de la Universidad de Harvard, ha modificado la caja de herramientas de CRISPR para crear un editor de bases que, tras lograr el año pasado reemplazar una citosina (C) errónea por una timina (T), en 2017 ha conseguido cambiar una guanina (G) incorrecta –la mutación puntal más común– en una adenina (A). Por su parte, el equipo de Feng Zhang en el Broad Institute sustituyó una G por una A en ARN.

Investigadores chinos también han demostrado el poder de la edición de bases al arreglar una mutación puntual causante de enfermedad en embriones humanos, demostrando el enorme potencial en biomediciona de la nueva técnica.

Nueva inumunoterapia contra el cáncer

Ha tardado mucho en llegar, pero ya está aquí: un medicamento contra el cáncer que mata la enfermedad no basándose en el órgano donde se origina, sino a su ADN. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha dado luz verde en 2017 al uso del fármaco pembrolizumab en el tratamiento de tumores sólidos avanzados.

El medicamento, que impulsa el sistema inmunológico, se ha aprobado para los casos de melanoma y otros tipos de tumores con una condición: que las células cancerosas tengan la denominada ‘deficiencia de reparación de desajuste’, lo que implica que están repletas de mutaciones en genes que reparan el ADN, independientemente de si se volvieron tumorales en el páncreas, el colon, la tiroides u otros tejidos. El sistema inmunológico las reconoce como extrañas y las mata.

El estudio de referencia ha sido el que publicaron en junio los investigadores Luis Díaz y Dung Le de la institución Johns Hopkins que, junto a otros colegas, probaron este tratamiento en 86 pacientes gravemente enfermos con doce cánceres diferentes y con la deficiencia de reparación. El 53 % respondió bien al fármaco.

Células de cáncer de colon. Cualquier cáncer sólido con una determinada mutación se puede tratar con pembrolizumab. / Science/Flickr, Steve GschMeisser

Atmósfera de hace 2,7 millones de años atrapada en el hielo

Núcleo de hielo antártico recuperado en Allan Hills. / Yuzhen Yan

El pasado agosto de 2017, investigadores de las universidades de Princeton y Maine anunciaron que habían recuperado hielo antártico congelado hace 2,7 millones de años. Eso supone que es 1,7 millones de años más antiguo que cualquier otra muestra anterior de este tipo, y retrasa el registro atmosférico a un momento crucial en la historia climática de nuestro planeta: las primeras glaciaciones.

Los gases atrapados en este hielo revelan que, al comienzo de las glaciaciones, los niveles de dióxido de carbono permanecieron por debajo de 300 partes por millón (ppm), muy por debajo de las 400 ppm actuales. Estos datos validan los modelos climáticos que prededían que esas bajas concentraciones fueron necesarias para dirigir al planeta hacia su ciclo de edades de hielo.

Los núcleos de hielo analizados se recogieron en la región antártica de Allan Hills, donde los científicos siguen perforando y esperan encontrar agua helada de hace 5 millones de años, cuando el efecto invernadero en la Tierra se parecía al actual, provocado por la acción humana.

Homo sapiens más antiguo de lo previsto

Reconstrucciones del cráneo de los primeros fósiles de Homo sapiens descubiertos en el yacimiento de Jebel Irhoud (Marruecos). / Philipp Gunz, MPI EVA Leipzig

Hasta ahora se pensaba que los humanos modernos evolucionaron en el este de África hace 200.000 años, pero una calavera descubierta en una mina de Marruecos hace décadas y datada ahora con la última tecnología ha hecho retroceder el registro fósil de nuestra especie a hace 300.000 años.

El anuncio lo ha hecho el paleoantropólogo Jean Jacques Hublin del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania). Su equipo ha vuelto a excavar la cueva y han encontrado más restos de cráneos, mandíbulas, dientes y huesos de extremidades de al menos cinco individuos. Al aplicar un método de termoluminiscencia a las herramientas de pedernal encontradas junto a los fósiles determinaron que tenían entre 280.000 y 350.000 años.

Los autores creen que aquellos individuos formaban parte de una remota población de Homo sapiens que se extendió por África hace de 330.000 a 300.000 años y que luego evolucionó hacia los humanos modernos. Estos resultados indican que nuestras raíces africanas son más profundas de lo estimado.

El triunfo de la terapia génica

Evelyn Villarreal, después del tratamiento para la atrofia muscular espinal tipo 1 con una nueva terapia génica. / Science

Este año 2017 se ha informado que las vidas de bebés con una enfermedad neuromuscular hereditaria mortal se han logrado salvar gracias al suministro de un gen que les faltaba en sus neuronas espinales. El mensajero es un virus inofensivo llamado virus adenoasociado (AAV).

Investigadores del Nationwide Children’s Hospital (EE UU) han aplicado la terapia génica AAV9, suministrada vía intravenosa, para detener la atrofia muscular espinal tipo 1 (SMA1), la causa genética más común de muerte en bebés. Estos recién nacidos carecen de una proteína imprescindible para las neuronas motoras de la médula espinal, lo que hace que sus músculos se debilitan y dejen de respirar.

En un ensayo clínico, todos menos uno de los doce bebés que recibieron una dosis alta de AAV9 (que lleva el gen de la proteína ausente) pudieron hablar, comer, sentarse, e incluso algunos correr. Este avance se suma a otros en terapia génica de este año, como dos tratamientos contra el cáncer en los que las células inmunes del paciente se modificaron genéticamente fuera de su cuerpo y se reinyectaron con éxito después.

Un detector portátil de neutrinos

Los físicos suelen utilizar grandes instalaciones para tratar de detectar a los esquivos neutrinos, unas partículas sin carga y apenas masa, pero este año lo han hecho con un pequeño detector de 14,6 kg.

Los miembros de la colaboración científica COHERENT lo han utilizado para confirmar experimentalmente en el Laboratorio Nacional Oak Ridge (EE UU) una predicción de hace 40 años, que señalaba que los neutrinos pueden interaccionar con el núcleo atómico completo, en lugar de solo con los neutrones y los protones por separado. Es lo que se llama dispersión elástica coherente neutrino-núcleo (CEvNS, por sus siglas en inglés).

La han registrado con el diminuto detector, que está fabricado de un cristal de yoduro de cesio dopado con sodio y emite flashes de luz cuando retrocede un núcleo en su interior. En el futuro este tipo de instrumentos portátiles se podrían usar para aplicaciones como el control internacional de los reactores nucleares.

Juan Collar, coautor del trabajo, con un prototipo del detector de neutrinos más pequeño del mundo. / Jean Lachat/University of Chicago

Descubren un dinosaurio parecido a un pato con cuello de cisne y aletas de pingüino

Halszkaraptor escuilliei es una nueva especie de dinosaurio con cuello de cisne y aleta delantera. Pertenece al grupo de los manirraptores, que incluye a las aves y a sus parientes más cercanos. Durante el Cretácico, varios de sus linajes desarrollaron diferentes características relacionadas con los ecosistemas que habitaban: vuelo activo, gigantismo, cursorialidad (una adaptación específica para correr) y alimentación hervíbora.

Su fósil se halló incrustado en una roca, en lo que hoy es Mongolia, y vivió durante la etapa Campaniense del Cretácico –hace entre unos 71 y 75 millones de años–. El nuevo espécimen, según relatan en la revista Nature investigadores del Museo Giovanni Capellini (Italia), tiene características extrañas que comparten con grupos de reptiles y aves acuáticas o semiacuáticas. Llegaron a esta conclusión al escanear los restos mediante radiación sincrotrón de alta resolución.

Los investigadores interpretan sus características como las de una nueva especie de terópodo anfibio que caminaba sobre dos patas en tierra, con adaptaciones similares a los patos. Usaba sus extremidades anteriores como aletas para maniobrar en el agua, como los pingüinos, y su cuello largo le servía para la búsqueda de alimento y la emboscada de presas.

Lo han agrupado con otros dos especímenes hasta ahora enigmáticos y fragmentarios, para crear una nueva subfamilia de dinosaurios: los Halszkaraptorinae.

Fuente: SINC

La galaxia más joven al descubierto

Una lente gravitacional ha permitido estudiar la galaxia más joven y menos masiva de entre las descubiertas a una gran distancia, que se muestra tal y como era durante la infancia del universo, cuando este contaba con solo mil millones de años –el 7% de su edad actual–, según una investigación internacional que lidera la Universidad Complutense de Madrid (UCM). La han denominado A370-L57.

Lograr identificar galaxias tan lejanas en sus primeras etapas de formación es un gran reto para los astrofísicos, puesto que la luz que llega es muy débil. Por eso, solo se suele detectar a las más grandes y luminosas, que tienden a ser también las más evolucionadas.

“A la distancia de A370-L57, incluso Hubble solo puede detectar galaxias que ya tienen cientos o miles de millones de estrellas, formadas a lo largo de decenas o cientos de millones de años. En comparación, esta tiene solo unos cuatro millones de años de edad y una masa de apenas tres millones de veces la del Sol”, explica Antonio Hernán Caballero, investigador del departamento de Astrofísica y Ciencias de la Atmósfera de la UCM y autor principal del estudio, publicado en la revista Astrophysical Journal.

 A370-L57 tiene solo unos cuatro millones de años de edad y una masa de apenas tres millones de veces la del Sol

Según el experto de la UCM, estudiar las propiedades de este tipo de cuerpos “pone a prueba los modelos de formación y evolución de galaxias, que predicen la existencia de un gran número poco masivas que hasta ahora no se habían podido detectar”.

Hubble y GTC de la mano

El equipo de astrofísicos ha conseguido estos resultados tras más de un año de observaciones con el telescopio espacial Hubble y el Gran Telescopio Canarias (GTC), estas últimas como parte del proyecto “SHARDS Frontier Fields”, una colaboración internacional de 65 investigadores de 8 paises liderada por la UCM.

“Las imágenes con filtros SHARDS de banda intermedia nos permiten identificar con GTC galaxias que tengan una línea de emisión intensa, como es el caso de A370-57, y que sin embargo pasa desapercibida en las imágenes de Hubble por ser demasiado débil”, explica Pablo G. Pérez González, profesor de la UCM y coautor de este estudio.

La sensibilidad de los telescopios GTC y Hubble y los 15 aumentos que proporciona la lente gravitacional han permitido estudiar en detalle las propiedades de esta galaxia.

Según este estudio, la galaxia descubierta tiene un diámetro de apenas 200 años luz, (casi mil veces menor que la Vía Láctea) y podría estar en proceso de fusionarse con otra cercana. Su espectro indica que la mayoría de sus estrellas son muy jóvenes y que se formaron de gas muy pobre en metales, lo que sugiere que son algunas de sus primeras estrellas, es decir, su nacimiento.

“Además, A370-L57 está formando estrellas nuevas a un ritmo vertiginoso para su tamaño, de forma que en otros cuatro millones de años su masa se habrá doblado. En comparación, la Vía Láctea tardaría cien mil millones de años en doblar su masa al ritmo actual”, señala el astrofísico de la UCM.

En el futuro próximo se podrán detectar muchas galaxias como A370-L57 con GTC y Hubble, y otras aún más distantes que estén formando su primera población de estrellas y estudiarlas en gran detalle gracias al telescopio espacial James Webb, que han desarrollado conjuntamente la NASA y la Agencia Espacial Europea, y que será puesto en órbita en 2019.

“El James Webb va a permitir contestar algunas de las cuestiones fundamentales sobre cómo y cuándo se formaron las primeras galaxias y estrellas, pero sin duda habrá sorpresas y surgirán también muchas preguntas nuevas. Los próximos años van a ser apasionantes”, asegura Hernán.

Además de la UCM, en el estudio han participado, entre muchos otros, las universidades de La Laguna, de Pensilvania, de Tokio o de Nottingham; los institutos de Astrofísica de Canarias, de Física de Cantabria o de Astronomía de Zúrich, el Centro de Astrobiología o el Observatorio de París.

Fuente: SINC

La tortuga caimán reaparece tras 30 años sin dar señales

En octubre de 2014, cuando el herpetólogo Chris Phillips se puso el traje de neopreno y se zambulló hasta el fondo de un riachuelo de un condado de Illinois (EE UU) nunca imaginó lo que se encontraría. El científico estaba siguiendo la pista de un joven macho de tortuga caimán (Macrochelys temminckii) liberado recientemente para reforzar las poblaciones de estos reptiles, en peligro de extinción. Sin embargo, a pesar de las señales del transmisor del animal, Phillips se topó con algo muy distinto.

Lo que en realidad el científico sacó del agua fue una tortuga caimán hembra de casi 10 kg y 40 cm de longitud

“Estaba casi sin aliento cuando sentí el caparazón. Pensé que había encontrado a la tortuga macho que sabía que estaba allí por la señal de radio. Pero al cogerlo, su caparazón no terminaba donde debía haberlo hecho”, cuenta Philliips, del Illinois Natural History Survey.

Lo que en realidad el científico sacó del agua fue una tortuga caimán hembra de casi 10 kg y 40 cm de longitud, el doble del tamaño del macho que estaba buscando. El reptil, de unos 18 años, no llevaba dispositivo de rastreo, por lo que no podía pertenecer a las tortugas criadas en cautividad y que habían sido liberadas en esa zona. Lo análisis de ADN lo confirmaron también.

El hallazgo, publicado en la revista Southeastern Naturalist, demuestra así que se trata de la primera tortuga caimán descubierta de las últimas tres décadas en estado salvaje en Illinois. Según los investigadores, el descubrimiento sugiere dos hipótesis: que hay esperanzas para esta especie amenazada o que en realidad es el último ejemplar que ha sobrevivido en este Estado sin la intervención humana.

En busca de las últimas tortugas

Debido a la construcción de presas, al drenaje de pantanos y el dragado de ríos en esta zona, las poblaciones de este reptil se han reducido drásticamente. Sin embargo, el hallazgo de este ejemplar puede ayudar a los científicos a dar los siguientes pasos y reintroducir más tortugas en el área.

Los científicos marcaron al ejemplar para hacer un seguimiento de su vida, pero la batería de su transmisor dejó de funcionar

Durante años, los investigadores han liberado tortugas caimán criadas en cautividad con edades comprendidas entre los dos y los seis años, y han soltado unos 90 ejemplares adultos. Cada uno de estos animales llevaba un transmisor para ser localizados. De hecho, la tortuga silvestre fue encontrada cuando los expertos estaban realizando tareas de captura y suelta.

“Encontrar a este individuo no significa que exista una población estable y funcional de tortugas salvajes en el sur de Illinois”, explica Ethan Kessler, de la Universidad de Illinois y coautor del trabajo. “Cuando una población muere, una sola tortuga puede deambular como un zombi esperando el fin de sus días”, recalca el experto. Estas tortugas son además muy longevas y pueden vivir hasta los 100 años.

“Reforzar una población oculta de una especie en peligro es mejor que comenzar una nueva población en el área”, observa Kessler. “Pero, dado que no se han encontrado tortugas caimán salvajes en Illinois desde 1984, los esfuerzos de reintroducción tienen sentido”, subraya.

Los científicos marcaron a la tortuga descubierta para introducirla en el proyecto y hacer un seguimiento de su vida. La batería de su transmisor dejó de funcionar al poco de liberarla, pero al menos “la reconoceremos si por casualidad volvemos a dar con ella”, concluyen.

Fuente: Agencia SINC

Una nueva especie de felino vivió en Madrid hace 9,5 millones de años

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y de la Universidad de Alcalá (UAH) han bautizado Leptofelis vallesiensis –que significa gato esbelto del Vallesiense, época en la que existió– al nuevo género de felino que han descubierto en los yacimientos madrileños del Cerro de los Batallones. Se trataba de un animal del tamaño de los actuales gatos monteses, de entre 7 y 9 kg, y de porte esbelto que era capaz de dar grandes saltos para cazar o protegerse.

El esqueleto de este pequeño carnívoro presenta una combinación de caracteres primitivos y modernos, única entre los felinos conocidos. “Es un buen ejemplo de lo que los paleontólogos llamamos mosaico de caracteres, algo característico en especies intermedias de muchos grupos de carnívoros”, contextualiza el investigador del MNCN y coordinador del estudio Manuel Salesa.

Sus rodillas permitían una flexión mucho mayor que la de los felinos actuales, lo que indica que tenía unas capacidades excepcionales para el salto

“En el caso de Leptofelis, mientras que su extremidad anterior es relativamente moderna, similar a la de felinos actuales, su extremidad posterior muestra una serie de caracteres primitivos en la pelvis, el fémur y el tobillo, que recuerdan a la morfología de vivérridos arborícolas como la gineta”, añade Salesa.

Un gran saltador

Sus rodillas permitían una flexión mucho mayor que la de los felinos actuales, lo que indica que tenía unas capacidades excepcionales para el salto. Esta habilidad le permitía atrapar aves cuando estas intentaban escapar iniciando el vuelo desde el suelo, como hacen los actuales servales y caracales (una especie de linces africanos). Pero también podría usar esos potentes saltos para trepar a los árboles y escapar así del ataque de los grandes depredadores con los que compartía su hábitat.

“Leptofelis poseía en uno de los huesos del tobillo, el calcáneo, una inserción para el quadratus plantae, un músculo de la base de las patas, mucho más grande que la de otros felinos de su tamaño. Esta inserción indica que el músculo era suficientemente potente para generar una fuerza de impulso mucho mayor al trepar a los árboles”, comenta Salesa.

“Junto a estos rasgos de trepador, la articulación del codo de Leptofelis estaba diseñada para que este pequeño felino se moviera rápida y eficazmente por el suelo, algo también crucial para cazar y escapar de los depredadores”, continúa.

Los datos obtenidos a partir de los fósiles indican también que Leptofelis vivió en un paisaje mixto, con presencia de árboles y arbustos, pero también con zonas más despejadas. “Este nuevo género nos cuenta una parte de la evolución de los felinos que era desconocida hasta ahora: la que transcurrió durante el Mioceno superior”, indica Gema Siliceo, de la Universidad de Alcalá.

Además de los restos de este esbelto felino, en Batallones han aparecido fósiles de una segunda especie de felino, mucho más grande que Leptofelis, cuyo estudio están solo empezando, pero del que pronto tendremos información. Los yacimientos de Batallones (Torrejón de Velasco, Madrid), se formaron hace unos 9,5 millones de años, durante el Vallesiense, y han proporcionado fósiles espectaculares desde su descubrimiento en 1991.